¿Soy Feminista?

De pequeña, a menudo, me sentía incómoda con algunas cosas que sucedían a mi alrededor. Yo no comprendía por qué algunas relaciones familiares se desarrollaban bajo una formato de mandato por parte del hombre hacia las mujeres.

La mía fue una familia donde claramente se apreciaba la servidumbre de las mujeres hacia los hombres. Ellas, convencidas o no, hacían todo lo posible para contentar al hombre. En concreto me refiero a la forma de actuar de mi abuela y mi madre.

El trato hacia mis hermanos varones también era diferente y se daba por hecho que los niños podían acceder a un tipo determinado de actividades y juegos. A mi no me gustaba tener veto a ningún juego ni a ninguna situación por el simple hecho de ser mujer. Siempre me ha gustado tener acceso a todas las posibilidades que tenía a mi alrededor, sin tener que catalogar el acto de masculino o femenino. A ojos de los demás he sido un poco rebelde en ese sentido, pero mi actitud y mi forma de pensar nunca han comprendido la desigualdad de oportunidades. Confieso que, en alguna ocasión, he deseado haber sido un hombre, pero no sexualmente hablando, sino para tener el trato de privilegio que a veces he observado hacia ellos por parte de otros. Con el tiempo comprendí que la solución no era desear un cambio de género sino actuar como mi mente me dictara en cada momento; en raras ocasiones me he puesto freno para realizar lo que quería. Y creo que como resultado me he convertido en una persona bastante completa. Necesito de los demás, como todo el mundo, pero soy capaz de resolver los problemas que se presentan a mi alrededor, tanto domésticos como profesionales.

Nunca me he considerado feminista. He defendido a la persona como tal sin saber qué tenia entre las piernas. Pienso que hay muchas cosas por la que hombres y mujeres podemos ser diferente, en nuestro aspecto físico o en nuestra forma generalizada de pensar o actuar, pero la mayoría son fruto de una educación mal entendida, de no considerar a la persona como un todo.

Siempre he defendido casi las mismas cosas aunque a veces he cambiado de forma de pensar o he pensado siempre diferente, no lo sé. No me considero mejor ni peor, pero si abierta a poder aceptar a los que piensan diferente a mí y quiero que me acepten a mí como soy. No hay un prisma único bajo el cual mirar las cosas.

March 7, 2019